Tramitaciones Flores lleva ya 40 años funcionando en San Miguel y fue liderado por niña Carmen.

Carmen de Flores o como muchos la conocen “niña Carmencita” se dedica al trabajo desde pequeña ayudando a su padre un ex militar con una zapatería, no tuvo la oportunidad de conocer a su mamá ni a sus hermanos. La mujer es oriunda de San Miguel.

Desde pequeña tuvo muchas carencias económicas pues su padre no ganaba lo suficiente, lo que hacía que ella cada vez que se dirigía a su centro escolar pasaba por las casas y veía televisión para poder entretenerse un poco, pues en su casa no contaban con esos aparatos tan modernos para la época.

Relata que comenzó estudiando en el Centro Escolar Abdón Cordero, la primaria y luego se fue a vivir a Honduras a San Pedro Sula, en donde continuó sus estudios en el Instituto Acasula Carmen Castro, donde sacó el bachillerato en secretariado.

Con su título bajo el brazo, regreso junto a su padre a El Salvador a buscar empleo, toco muchas puertas, pero era muy difícil conseguir empleo, pero un día conoció a Virginia de Milian, una señora que la acogió dándole trabajo de secretaria en su oficina de tramitación legal de transporte por más de 20 años.

¨Ella me enseño muchas cosas que a lo largo de mi vida me ayudaron a ser quien soy, y le estoy agradecida, pero al retirarme le dije que quería poner mi propio negocio¨, recordó de Flores.

Luego de trabajar por tantos años con la señora de Milian decidió poner su primer negocio de tramitaciones legales de transporte frente a una agencia bancaria del centro de la ciudad, a la cual llamó “Tramitaciones Flores”.

En ese momento comenzó en su oficina a gestionar trámites para la emisión de placas de la mano de alianzas con instituciones públicas del rubro, además de traspasos de vehículos, y todo lo referente al transporte, tras su experiencia en el rubro.

Para ese entonces ella vivía con su esposo Luis Alonso Flores, sus cuatros hijos y su papá en un mesón, pero la mujer siempre tuvo claro que no quería vivir todo el tiempo ahí en el mesón porque quería tener más comodidad; pasaba los meses y ella con el esfuerzo de su trabajo comenzó ahorrando y se compró su primera casa en la Colonia El Molino, ahí se fueron a vivir todos.  

El negocio fue también administrado por de Flores que puso otra oficina en Sertracen, de ahí pudo comprar otra casa en la Colonia El Molino, y les dio estudio a sus cuatros hijos y medida iba trabajando se compró una casa en San Salvador y otra más e San Miguel.

“Recuerdo que le dije a mi esposo que quería una casa más grande y a mi gusto, que fuera a ver unos terrenos que estaban sobre la Ruta Militar y que si veía uno me dijera y lo iba a comprar, fue así como hice mi casa en donde actualmente vivo muy feliz¨, dijo de Flores.

Luego se expandió a otras ciudades como Santa Rosa de Lima en La Unión, a poner otra oficina, pues tenía un camino que seguir para mantener a su familia, siguió trabajando y dando lo mejor de ella para sus hijos y ahora no solo es una mujer con mucha sabiduría, sino que su legado ha dejado marca pues su hija Jeannette Flores está siguiendo sus pasos tomando ahora la administración de las oficinas de tramitaciones de transporte. 

¨Todo lo que tengo primero es gracias a Dios, segundo porque siempre pensé en darle a mis hijos todo lo que en algún momento yo no tuve. Mi consejo para la generación de este tiempo es ahorren y trabajen esforzadamente, al principio cuesta muchas veces tenía que llorar y seguir, pero ahora miro los frutos y me doy cuenta de que cada esfuerzo vale para triunfar¨, reflexionó la empresaria.

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