María Cecibel Ortega es originaria de San Miguel, amante del fútbol desde que era una niña, la cual con mucho esfuerzo llegó a ser una arbitro profesional FIFA. 

Una mujer con espíritu inagotable, una personalidad jovial y amante de los deportes, así es María Cecibel Ortega, o “La profe”, como todos la conocen en la Universidad Gerardo Barrios.

Su carrera comenzó a los 18 años cuando se introdujo al mundo del futbol aficionado durante seis años, tiempo en el que el futbol femenino era un tabú en el país y el apoyo hacia esta rama era inexistente. En ese entonces La Profe formó parte de varios equipos hasta llegar a los 22 años cuando decidió dar un giro a ese amor por los deportes y comenzar una nueva faceta en su carrera.   

Ortega contó que siempre andaba acompañando a su hermano que era futbolista y jugaba en la posición de portero, fueron  invitados a un torneo en Honduras, todo pintaba bien durante el torneo pero no fue hasta las semifinales que el árbitro que dirigía el torneo enfermó y no pudo arbitrar el encuentro; Ortega recordó que el hermano le dijo: “mira Ceci vos que juegas fútbol y te sabes las reglas algunas faltas y todo eso arbitra, y el organizador me animó y me dijo, si es verdad lo que dice su hermano hágalo, y desde ahí me nació aquella curiosidad de terminar el torneo y pitar las dos semifinales y la final”, recordó la arbitro. 

Cuando regresaron a San Miguel investigó dónde había una escuela de árbitros y se acercó a una asociación que se llama Asociación Nacional de Árbitros de Fútbol (ANAF), a la que se integró y pidió información y le apoyaron. 

La Profe, contó que había casi 60 hombres en el proceso con ella y algunos se burlaban de la mujer por medir 1.55 metros de estatura, pero había otros que se convirtieron en maestros y amigos en su proceso.

En ese momento comenzó la travesía por el espinoso camino del arbitraje para una mujer en el país, sus compañeros la motivaron para que ingresara al colegio profesional llamado Colegio Nacional de Árbitros de Fútbol de El Salvador (CONAFES) que es dirigido por la Federación Salvadoreña de Futbol (FESFUT). 

Cecibel Ortega se sometió a todos los exámenes tanto teóricos, prácticos, físicos y la evaluación que la hacían mediante un partido de fútbol ya federado.

“Trabaje arduamente para poder realizar todas las pruebas físicas, exámenes mensuales, anuales donde se tenía que ver la capacidad intelectual para poder ser un árbitro profesional”, comentó La Profe. 

Pero aún ya preparada, entrar a un mundo dominado por hombres no fue sencillo, pues La Profe recordó que “trabajé cinco años y no me tomaban en cuenta, mi expediente fue presentado año con año, pero para mi sorpresa resulta que no los entregaba a San Salvador un instructor que teníamos”.

Pero esto no fue motivo para detener los sueños de La Profe, decidió viajar hasta San Salvador con un expediente nuevo con los exámenes que ellos pedían y por fin pitar partidos con equipos federados. 

“Primero me hicieron una prueba la teórica, luego una técnica y la física, después de aprobarlos me dieron la oportunidad de poder ser arbitra profesional para dirigir las categorías de reserva, tercera división y hacerlo como cuarto árbitro en la segunda”, explicó Ortega. 

Pero lo más difícil no fue entrar al mundo del arbitraje, sino sobrevivir en él, pues por ser un mundo dominado por hombres el machismo era su peor enemigo y al que enfrentaba cada día en las canchas del país.

“Una mujer entre casi 400 hombres y quererme abrir espacio entre ellos y como siempre hay un machismo, hay alguien que te pone obstáculos, hay alguien que te apoya, pero ese que te apoya no tiene voz ni voto”, no fue fácil recordó La Profe.

Sin embargo, sus deseos de ser arbitro FIFA pudo más que todos los retos culturales que tuvo que vencer en el camino hasta convertirse en la primera mujer arbitro que tuvo el país.

“La sorpresa mía fue cuando llegué a ser árbitro FIFA, ya que llegar me había costado, pero me iba a costar más mantenerme; pero eso me hizo entender que es una prueba de que las mujeres pueden y que cuando tú quieres de verdad algo, debes luchar contra corriente y lograr lo que te propones, creo que las oportunidades llegan y tienes que agarrarla de donde sea y aprovecharla”, dijo La Profe. 

El arbitraje es algo que le apasiona a pesar de que ya se retiró de ese ámbito, pues se puede se árbitro profesionalmente hasta la edad de 44 años porque a los 45 es la jubilación, aunque reconoce que no quería dejar su profesión.

“Tuve la oportunidad de abrir una puerta, de romper un paradigma para que entren más mujeres, porque ahora andan alrededor de 12 a 14 mujeres arbitras de El Salvador, eso me enorgullece” expresó Ortega.

En el 2016 ingresó a la Universidad Gerardo Barrios trabajando de medio tiempo como instructora, y luego en el 2018 ya entró a tiempo completo como coordinadora de los deportes en la universidad; actualmente se desarrolla en el área de salud y deportes. 

“Aquí es tan lindo trabajar porque es una familia unida, aquí nadie te ve de menos, todos trabajamos por el mismo objetivo es un trabajo en equipo multiplicado en varias oficinas, en varias unidades, pero con el fin de que quién tiene que sobresalir, quién tiene que verse bien, es el estudiante”, afirmó Ortega.

La Profe como la conocen en la universidad, se encarga de entrenar y potenciar esos talentos para el deporte en cualquier disciplina, además se encarga de desarrollar programas de deporte no sólo para los estudiantes; sino además para todo el personal de la institución con el afán de tener a talento humano menos sedentario y con mejor calidad de vida.

Cecibel Ortega también forma parte del Colegio de Árbitros de Fútbol de Oriente, al que da todo su apoyo para abrirle las puertas a las mujeres que quieran formarse profesionalmente como arbitras.

“A la mujer que le guste el fútbol que luche, que juegue, nosotros tenemos dos selecciones de fútbol sala y fútbol 11 masculino y femenino, entonces nosotros le damos la oportunidad a la mujer para acabar con estereotipos y potenciar el talento”, señaló La Profe. 

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