De la misma forma que sus compañeros de lucha, la historia ha hecho ver que dentro de las transformaciones sociales y políticas, las mujeres también tuvieron una viva participación en la carrera por la independencia.

En el 2003, la Asamblea Legislativa emitió el decreto 227 en el que detalla que en un listado de 30 proceres, 4 son mujeres: Manuela Antonia Arce de Lara, María Felipa Aranzamendi de Arce, Manuela Miranda y María Feliciana de los Ángeles Miranda.

María Feliciana de los Ángeles Miranda y Manuela Miranda, conocidas como Las Hermanas Miranda, originarias de San Vicente, fueron quienes anunciaron la insurrección en contra del gobierno español. A un mes del grito de independencia, lideraron un levantamiento rebelde, e incluso empuñaron armas contra el cuartel de milicias en Sensuntepeque. Luego fueron derrotadas y capturadas, recibiendo de castigo 100 azotes en la plaza central de San Vicente.

A pesar de la injusticia, María Feliciana fue declarada “Heroína de la Gesta Libertadora de 1811” el 30 de septiembre de 1976 bajo Decreto Legislativo, por ser ejemplo de patriotismo femenino en la lucha histórica por la liberación de los pueblos del istmo centroamericano.

De hecho, el chileno Luis Vergara Ahumara representó a María Feliciana de los Ángeles Miranda en la pintura que hace alusión a los hechos del 5 de noviembre de 1811.

A Manuela Antonia Arce de Lara (hermana del prócer Manuel José Arce y esposa del prócer sonsonateco Domingo de Lara) se le reconoce por haber bordado la bandera azul y blanco junto a su cuñada, María Felipa Aranzamendi (esposa de Manuel José Arce) a quienes se le atribuye la firmeza y valentía de defender a sus hermanos y esposos, quienes sufrían larga prisión a raíz de actos revolucionarios en enero de 1814.

Pese a que, en la primera década del siglo XIX, cuando dio inició la lucha independentista, el papel de la mujer estuvo relegado a los servicios de la casa y poco o nada tenían acceso educativo. Ellas tuvieron una participación muy activa que finalmente se les reconoció, ya que hacer eso en una época en donde la mujer tenía un papel secundario en la sociedad solo podía concebirse como algo extraordinario.

Las actividades de apoyo que ellas realizaban eran muy diversas ya que la lucha era clandestina, por ejemplo, ocultaban a las personas de los levantamientos de 1811 y llevaban los recados de un lugar a otro.

“Estas mujeres también fueron defensoras de Derechos Humanos, eran quienes reclamaban la libertad de los que habían sido capturados, incluso, con los pocos conocimientos que tenían y su escaso nivel educativo, se convertían en las defensoras de los presos por las luchas independentistas”, explicó Silverio Berrios, sociólogo y docente en la Universidad Gerardo Barrios.

El experto señala que es posible que haya un subregistro de mujeres involucradas en conseguir la independencia patria, ya que ha faltado más investigación al respecto. “San Miguel aportó también; Mercedes Castro, ella fue fusilada por luchar en contra del gobierno español. Y otras más como Josefina Barahona, Micaela y Feliciana Jerez. Fueron mujeres que también estuvieron involucradas”, sostuvo Berríos.

Asimismo, no es absurdo pensar que proceres hubo muchas más, mujeres que nunca se han conocido. Entre ellas mestizas, mulatas, grupos étnicos y negras esclavas que se reunían en esa época.

Sobre los retos de visibilizar a estas mujeres, Berrios expone que es una deuda en la cual la academia es quien tiene el reto de profundizar en estas investigaciones, priorizarlas y facilitar el acceso a la información y por supuesto, darles el papel que verdaderamente tuvieron las próceres de la época en la historia.  

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